CECILIA
(Presencia del alzheimer)
Nació pequeña,
poca cosa;
anónima del mundo
de porte irrelevante,
callada, silenciosa…
caminaba con pasos azules,
música del silencio;
leía a Agatha Christie
y sonreía al sol.
En su cámara guardó
el Arco Iris,
el aroma de las flores
y las caricias de la brisa
de su pasado.
Vivió en familia
y trabajó entre tules;
zurciendo lazos,
tejiendo velos
para las más hermosas.
Cantaba amor
sin saberlo
y un destello de luz
le aguarda en el cielo.
El tiempo se fue de sus ojos,
el silencio de sus labios
y la aguja del pasado
se perdió entre sus avíos;
desprendiéndose,
como el agua entre los dedos,
la hebra de su halo.
Sus pies olvidaron los pasos
azules
y entre su frente y nuca
extravió el recuerdo.
Aunque quien adorne su pasado
sea el silencio,
su presencia brilla en tierra
como un reclamo del cielo.
©Fernando Urien.
