Bucle


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Bucle

Al llegar a casa abrí la puerta de entrada, encendí la luz del recibidor y nada más cerrar la puerta de nuevo, oí con claridad un ruido de platos en la cocina. Hacía poco que había llegado a Bilbao por lo que vivía solo, apenas conocía a la gente del barrio. Me alarmé, apagué las lámparas del recibidor y pude ver la luz de la cocina encendida. Quizás, al marcharme aquella mañana, la dejé dada, pero siempre la apago. Me parece un gasto estúpido que alumbre para nadie. Me detuve en el recibidor sin mover un solo ápice de mi cuerpo. Estiré la cabeza lentamente y agudicé el oído. «¿Quién más estaba en la cocina? ¿Será Un ladrón?» Dicen que tropezarse con el maleante que está robando tu casa es peligroso. Por lo que retrocedí lentamente hasta tropezarme de nuevo con la puerta de entrada. Entonces, decidí defender lo que era mío. El ruido del arrastre sus zapatos, hizo que me quedara inmóvil, en silencio y atento a los ruidos

Mi cocina tenía dos puertas, una que daba al pasillo, y otra trasera que daba a la sala. Asomé la cabeza para ver en el interior del salón: estaba oscuro. Entre las sombras, se distinguían bien los muebles. Allí no había nadie, por lo que decidí entrar y acercarme con sigilo a la otra puerta de la cocina y sorprender al ladrón. Daba los pasos lentamente para no hacer ruido. De vez en cuando, miraba hacia atrás, por vigilar que no me viera el ladrón. En uno de esos giros, mi mano derecha tropezó con el cenicero. Este cayó y, aunque puse el pie para que no hiciera ruido, se oyó un pequeño golpe amortiguado por la alfombra. Me detuve otra vez. Quedé quieto, mirando hacia la puerta por donde había entrado. El silencio fue severo en toda la casa. La luz de la cocina se apagó. Entonces me acerqué a la puerta trasera de la misma y asomé la cabeza. Entre la oscuridad pude ver el trasero de la otra persona que se asomaba mirando hacia el interior de la sala. El ladrón me había descubierto. Entré rápido a la cocina y él salió corriendo, abrió la puerta de la calle y dando un portazo huyó de mi casa.

Cuando el silencio se hizo de nuevo, encendí la luz de la cocina. Después, recorrí cuartos y rincones. Miré detrás de la puertas y debajo de las camas. Encendí todas las luces del piso hasta que me convencí de que me había quedado solo. Ya, más tranquilo, apagué las luces de los cuartos y el baño.

Volví a la cocina. Aunque todavía estaba nervioso, decidí cenar un poco. La vajilla estaba en el friegaplatos. Lo había dejado puesto al marchar a trabajar. Abrí la puerta de la máquina y en el mismo momento, en que hurgaba entre las lozas; alguien metió la llave en la cerradura, abrió la puerta de entrada y encendió la luz del recibidor. El golpe del portón al cerrarse, me asustó. Guardé los platos sin cuidado y el choque de la porcelana se oyó con fuerza. Quien había entrado en casa se quedó quieto. Escuchaba lo que yo hacía. Pensé que era el ladrón que había vuelto. Debió haber ido a por refuerzos o algún arma para someterme. La luz del recibidor se apagó. Quise moverme con tal sigilo que arrastré el zapato. Al oír el ruido me quedé quieto de nuevo. Contuve la respiración para escuchar mejor los movimientos del ladrón. Un golpe sobre la alfombra de la sala me alertó de su aproximación por la puerta trasera de la cocina. Quería sorprenderme. Apagué la luz de la cocina y me asomé por la otra puerta con cuidado; por ver lo que ocurría en la sala. Entonce vi al ladrón entrando en la cocina. Me asusté tanto que salí corriendo a la calle en busca de ayuda. Un hombre armado quería robarme.

©F. Urien

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7 comentarios en “Bucle”

    1. Gracias, me agrada que os guste. Pero fíjate, al escribirlo pensaba más en un relato fantástico y entraño que la descripción del miedo, sin embargo, es el miedo lo que más ha salido a la luz.
      Me ha gustado mucho el relato de Cortázar; no lo había leído.

      Un saludo.

  1. Hola Santimog; realmente era eso, lo que yo buscaba; la descripción de un imposible.
    Un saludo.
    Hola Ander, creo que la búsqueda de los relatos fuera de lo normal y lógico; es una cosa divertida.
    Saludos.

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